La temática sale del interés
No hay un proyecto idéntico para todos. Cada participante plantea una dirección y a partir de ahí se construye el proceso.
Extraescolar · Lunes, miércoles, jueves y viernes · 17 a 18.30h y 19 a 20.30h · 6-15 años · Santander
Extraescolar creativa para niños y adolescentes en Santander con proyectos propios, materiales reales y aprendizaje práctico. Aquí cada participante convierte una curiosidad en un proyecto: investiga, diseña, construye, prueba, corrige y termina con algo único entre las manos.



No hay un proyecto idéntico para todos. Cada participante plantea una dirección y a partir de ahí se construye el proceso.
Se documenta, se conversa, se dibuja, se prueba. La idea no es solo fabricar: es entender qué se quiere construir.
Las manos entran en juego. Aparecen maquetas, mecanismos, escenas, prototipos y proyectos que evolucionan semana a semana.
A diferencia de una clase tradicional donde todos hacen lo mismo al mismo tiempo, aquí cada participante llega con una idea (o la descubre explorando) y nosotros le proporcionamos las herramientas y el acompañamiento para llevarla a cabo.
No hay una temática impuesta: es tu curiosidad la que abre caminos.
Crear un cortometraje en stop-motion, programar un autómata, fabricar un mueble, diseñar una estructura... el objetivo final importa menos que la cantidad de obstáculos técnicos e ideas creativas que resuelves por el camino.
Cada error es información valiosa.
Estos ejemplos no son un menú cerrado, sino puntos de partida. En una misma tarde pueden convivir una maqueta arquitectónica, una escena de stop-motion, un mecanismo de cartón, una pieza de madera o una investigación sobre luz, sonido y movimiento.
Arcos, estructura, maqueta y escala para entender cómo un edificio se sostiene y emociona.
Mecanismos y movimiento con materiales reales, sin depender de pantallas ni kits cerrados.
Guion, escena, personajes y montaje para contar una historia visual propia.
Diseñar y fabricar algo que exista en el mundo real, no solo en la imaginación.
No pasa nada. Parte del acompañamiento consiste precisamente en ayudar a traducir una intuición o una obsesión pequeña en un proyecto más concreto.
Sí, aunque a veces pueden aparecer afinidades o colaboraciones. Lo importante es que cada proceso conserve dirección propia.
Depende de plazas y del momento del grupo, pero suele haber maneras de incorporarse si el encaje es bueno.
Sí, siempre adaptadas a la edad y con acompañamiento. Usamos madera, cartón, mecanismos, circuitos, cámaras, piezas constructivas y herramientas porque el aprendizaje aparece cuando el material ofrece resistencia real.
Es ambas cosas y alguna más. Coloniales mezcla arte, arquitectura, ciencia, tecnología y construcción para que cada proyecto encuentre el lenguaje que necesita.
Cuéntanos qué le interesa, qué le obsesiona o qué le gustaría construir. A partir de ahí empieza Extra.